Héroes, Villanos e Inmorales del Teatro de la Política.


 

Sin duda este 9 de septiembre del 2001, marcará un giro en la historia de Valparaíso, y las generaciones de hoy y de siempre recordarán este suelo zacatecano como el de antes y después de esta fecha.

 

Decir si el Movimiento Ciudadano por la Dignidad de Valparaíso, actuó conforme a derecho o conforme a la justicia de la vox populi, de la toma de la Presidencia Municipal, no nos toca juzgar, sin embargo habría que apuntar que la victoria electoral del actual Presidente Municipal, fue el pretexto del grito reprimido de mucha gente que sentía y que siente que las cosas en el Valle no caminaban bien, que no avanza; fue pues, este arrebato popular, consecuencia de años y años de un Valparaíso rezagado en el concierto estatal en todos los niveles.

 

Quienes critican o criticaron el Movimiento Ciudadano quizá olvidan que los grandes movimientos sociales, y aún más, las revoluciones, han sido parte importante para liberar y cambiar para bien a grupos, pueblos y países en el devenir del tiempo y la historia de la humanidad; para muestra un botón: el astillero, de Lech Walesa, cuna del movimiento Solidaridad, quienes llegaron a paralizar toda la actividad laboral en la zona del Báltico, fue así como Polonia se abrió a la libertad política y de conciencia; en Checoslovaquia (hoy República Checa y Eslovaquia) con la revuelta y primeros intentos de democratización conocidos como “primavera de Praga”, liderada por Alexander Dubcek y luego ya en la presidencia Václav Havel, se celebraron las primeras elecciones libres y así los checos dejaron un pasado negro; en Sudáfrica, país eminentemente de raza negra, y durante siglos gobernado, absorbido, saqueado, violado sus derechos, por gente de raza blanca, pero a través de revueltas y toma de edificios públicos, Nelson Mandela dirige la resistencia pacífica contra el apartheid, por lo que fue condenado a cadena perpetua y finalmente liberado después de 24 años, sale para ganar la Presidencia y libertar a su pueblo; en Estados Unidos, recordemos a Martín Luther King, con sus grandes multitudes, convocando a personas de raza negra a la resistencia civil, invitándolos a pelear por sus derechos e ideó una nueva forma de lucha, basada en el boicot a los servicios segregados…murió asesinado; en Chile, después de una fatídica dictadura Pinochetista, donde la Democracia era letra muerta, y un pueblo que vivió el horror de vejaciones, violaciones, secuestros, y a través de manifestaciones en todo el mundo, hoy por hoy Chile respira aires de libertad; y como no recordar la Revolución Mexicana que acabó con el porfiriato o más recientemente, en las elecciones pasadas de Tabasco, mediante la presión popular, la toma del Congreso, etc. es que se repitieron las elecciones; no alentamos estas manifestaciones en su mínima expresión, ni decimos que las armas o la toma de edificios públicos, son el camino para resolver problemas, sólo ponemos en la balanza de las comparaciones estos grandes movimientos sociales que han cambiado el rumbo de pueblos oprimidos, de voces que no se escuchan y de necesidades que no se ven.

Este Movimiento Ciudadano, no es sólo eso, es un movimiento de conciencias y de justicia, para los políticos, los funcionarios de primer nivel, los compadres y amigos, los prestadores de servicios, para ver si actuaron bien o mal, en las administraciones pasadas, y que este Movimiento, para muchos ridículo y anárquico, sirva de lección para que ¡nunca más!, si Valparaíso ha sido saqueado, sea botín de nadie, de ningún partido, de ninguna clase.

Por otro lado, el Lic. Montoya López tiene la oportunidad histórica de reconciliar a este pueblo, de demostrar su capacidad de líder, de gobernar para todos los valparaisences, de sentarse a dialogar con todas las corrientes políticas, de comprender que Valparaíso y México son otros, que hay libertad de expresión, que en infinidad de municipios, estados y países se co-gobierna para generar equilibrios y contrapesos, y finalmente, como todo ciudadano, de  demostrar que es inocente de la demanda penal que tiene consigo.

Las secuelas de este conflicto están por verse; lo positivo quizá sea que este será un gobierno eminentemente plural, lo que nunca había conseguido ningún partido político, y el buen o mal desempeño de los funcionarios movimientistas estará en la mira de la “sociedad”…y en la de sus seguidores, el compromiso del gobierno del estado (firmado) a ejecutar programas, obras, acciones y recursos para Valparaíso, mediante un pliego petitorio promovido por el Movimiento Ciudadano; lo negativo, una sociedad dividida, enemigos que antes eran amigos, familias separadas, el surgimiento de una práctica por demás mediocre, los anónimos y descalificaciones; la aparición de moralistas que antes desconocían este tema, aquí diríamos que los y las adoradoras del poder olvidaron que era una contienda política y nada personal, olvidando los grandes temas que preocupan en Valparaíso: el desempleo, la emigración, el rezago cultural, educativo, económico, deportivo, político y social, y también olvidando a la gente, nuestra gente, de la sierra, se olvidó de todo esto para hacer de una política de altura… una política de “lavadero”, o más aún el total degenere de la política.

Consideramos que no hay ni vencedores ni vencidos, que finalmente quien gane sea el pueblo de Valparaíso y que todos los ciudadanos contribuyamos al progreso del Valle.

Habría que recordar que hace muchos años un gran hombre fue abucheado, perseguido, criticado y acusado de “revoltoso”, juzgado, encarcelado y finalmente muerto, si eso le pasó al más grande hombre que ha estado en la tierra…¿qué no nos puede suceder a usted o a mi?, y para rematar con palabras de ese gran hombre, “quien halla tenido o tenga una vida digna que tire la primera piedra”.